Hay una raíz en este bosque,
nacida más profunda que la vida.
Es una raíz como un conjuro;
si lo pronuncias, te partirás en dos.
Vas andando, tropiezas
y clavas las rodillas en el barro,
y oyes las carcajadas de las hojas,
y ves el cielo como un rompecabezas
y entiendes que te llamas asesino,
igual exactamente que cualquiera
Pero espera, mira, ya te has desdoblado:
el niño que recuerdas haber sido, y ese otro
que eres ahora, los dos bajo las ramas.
-Dame la mano-dice él sonriendo.
Tú sonríes, pero escondes los colmillos,
y os perdéis los dos juntos en lo oscuro,
donde le matarás como las otras veces.
Y mañana, cuando te mires al espejo,
aún no habrás aprendido por qué eres infeliz.
2 comentarios:
Cojones! Ay, perdón. Coño! Ay perdón
Ego te absolvo :-)))
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