Hoy hace el típico frío engañabobos de Madrid, el cual consiste en que, después de un día cálido, cuando el personal ya se ha quitado las mangas y los abrigos, coge y baja el viento de la Sierra y nos deja a todos, propios y forasteros, con cara de eso: de bobos. Y tiritando.
Es un vientecillo que ayuda, no obstante, despejar las ideas. A mí se me ocurre, por ejemplo, viendo el Menipo de Fortuny, que la ignorancia acostumbra a disfrazarse de palabrería y la mala pintura de exceso de brochazos. Es algo que hacemos para que nos quede "muy bonito" y entonces no nos regañe nuestro sabihondo profesor mental. Por eso me gusta el Menipo y me gusta Fortuny, porque, primero, remite a su admirado maestro Velázquez, que ya de por sí era enemigo declarado del exceso de tontuna. Y segundo, porque lo hace sintetizando más todavía que Don Diego, y, según mis apuntes de letra incomprensible, "captando lo esencial de Velázquez con una técnica suelta y sintética; la expresividad del mendigo se consigue centrándose sólo en el rostro y la mano, lo que resalta la fuerza de la mirada". Pero mejor lo expresa la página correspondiente.
En tiempo de mítines dados por (presuntos) delincuentes y (comprobados) mentirosos profesionales, recomiendo pasar por aquí una mañana invernal de primavera y observar a los Menipos, a los dos: el de Velázquez y el de Fortuny.
Añado´de mi cosecha: Velázquez es uno de los más grandes, pero yo siento una debilidad muy personal por don Mariano. Don Mariano de Reus, mediterráneo y alegre, padre y madre de las mejores acuarelas, con lo difícil que -dicen- es la acuarela. Porque yo quiero vivir en ese mundo de acuarela de don Mariano, jubilarme allí o teletransportarme allí. Y además, ahora que me acuerdo, Menipo, el de Velázquez, es uno de los protagonistas de la última de Eduardo Mendoza. Debe ser que, en tiempos revueltos, no es mala idea volver al Menipo.
O que las cosas que me gustan terminan por confluir casi siempre. Respecto a las que no me gustan, ojalá se las lleve el viento de la Sierra.

2 comentarios:
Un esbozo en color rematado con trazos que completan el dibujo. Me he quedado enganchada en el que remata el cuello de la chaqueta.
Al natural es mucho más evidente. No dejes de verlo si tienes ocasión.
Publicar un comentario en la entrada