domingo, junio 26, 2011

La Ola





Este maravilloso desnudo se iba a llamar así : La Ola. Luego su autor le puso lo de La Perla y la Ola, sin saber que lo de la perla a mí me iba a parecer  una cursilada, pero seguro que con buena intención. Bien, el título tenía su sentido, y  lo explica estupendamente el señor del vídeo enlazado, pero por mí que se quede con La Ola.


Mostrado por primera vez en el Salón de París de 1862, parece referir el tema mitológico del Nacimiento de Venus, y fue tachado de muy inmoral por la sociedad bienpensante del momento, aunque muy celebrado por la intelectualidad gafapástica, como Teophile Gautier, a quien le entusiasmó.


Si alguien se pregunta por qué una sociedad que estaba harta de ver Nacimientos de Venus en cueros se escandalizó por éste, que no se fije en el culo ni en el pezón que apunta victorioso al cielo, sino en la mirada de la mujer. Con el debido respeto a la sociedad bienpensante de mi momento, en mi humilde (bueno, no, nada de humilde) opinión esa mirada está diciendo: fóllame. Que me quede sin olas si el señor Paul Baudry, a quien acabo de conocer hace media hora, no tuvo a bien agarrar todo un tema mitológico y a toda una exposición visitada hasta por la realeza,  para enseñarnos, todo ufano, los ojitos que ponía su amiga Colette, o Ninette o Babette o Maripili, en el divino momento de pronunciar la mágica palabra.


¿Y qué ha provocado la gentil Colette-Ninette-Babette-Maripili al decir con los ojos ese pecado tan grande?
Pues ha provocado que venga la ola. La ola gigante, la que se la va a comer dentro de uno, dos, tres segundos, la que no se puede contener y va a estallar de gozo, dejando a Maripili empapadita por completo.


Señor Baudry, no se puede ser más explícito, así que me callo y miro esta preciosidad de desnudo desde el corazón de oro de un verano, que seguro (¡seguro!) que nos va a traer muchas olas, todas incontenibles y amorosas.

3 comentarios:

Gatomalabares dijo...

Hola, Sinfo. Vengo a lo del robo de las letras, las hecho en el atillo, y me las llevo para leerlas como merecen, sin prisas y con comidad.
Un beso grande, es un placer esto de saber leer y leerte.

Gatomalabares dijo...

Además de leer con comidad, a veces leo hasta con comodidad.
Más besos.

-chus-

A. dijo...

Un beso grande para ti también, con comidad, con bebidad y con lo que haga faltad :-))))